OH MEU DEUS – 162 km y 8000 m positivos

No puedo más. 

Es el bajón de las seis de la mañana. Tengo que parar. Guillermo va unos metros por delante pero me falta el aire, estamos en la primera subida a la Torre y más que una subida es una trepada, es un pajarón por mi manera de hacer estas carreras, así es que como ya sé cómo funciona esto se que no me queda otra que parar unos minutos y después continuar.
– Guillermo sigue tu, yo voy a parar unos minutos, necesito parar
– Venga, te espero, no te preocupes.
– No tío, tira tu, ya te pillo yo luego…….
Pero ya solo volveré a verle en los avituallamientos………

Mi hermano Manolo que ha venido a pasar unos días a España me acerca hasta Seia. Desde Valladolid el viaje no es muy largo, tres horas, parada en Tordesillas para rematar unas cositas del trabajo, es lo que tiene ser autónomo, el mejor plan de entreno del mundo, aprovechas para rematar cualquier trabajo en cualquier momento y en cualquier sitio. Recuerdo a Javier en la Tilennus xtrem, se pasó las 20 horas con el teléfono currando, bueno de noche no, pero estoy seguro de que iba dándole vueltas al trabajo . Bueno a lo que voy, llegamos a Seia a la una del Mediodía, Manolo y Claire se van, cojo el dorsal y me voy al parque que hay al lado del ayuntamiento a comer, descansar y prepararme. La charla es a las dos y media. Como todos los espaguetis que traía, pastel de zanahoria, chocolate, un pastelito, litro y medio de agua y descanso. A las dos preparo la mochila, demasiado peso como siempre, pero al final de carrera sé que he decidido bien. El único fallo no haber dividido la bebida en un par de envases más pequeños, pero uno no deja de aprender en esto de las carreras de montaña.

A las 15.00 la charla, trato de enterarme lo más posible, pese a ser en portugués el director de carrera habla pausado y le sigo bastante bien, explicaciones claras y advertencia sobre los diferentes tramos complicados,se acaba la charla, entrego las mochilas para los avituallamientos y entro en el corralito. Ahí encuentro a Guillermo de Pontevedra y el chico de León que es una máquina……quiere hacerla en 30 horas “madremiademialma” si la haces en treinta horas hay que ponerte un monumento, yo le aconsejo prudencia y tranquilidad, son muchos kilómetros, aparentemente fáciles en algunos tramos, pero son casi 8.000 positivos y 162 km. Es una ultra de las de verdad, con tramos de pista que te engañan y desgastan, piedra, agua, trepadas, kilometros verticales” parribaypabajo”…….y lo peor del km. 100 al 130, ah y por si fuera poco a casi todos, excepto a la élite, nos van a pillar dos noches, así es que sí, si la haces en treinta horas yo me quito la gorra, el buff y hasta las gafas.

 

A las cuatro dan la salida, me quedo el último y me tranquilizo, poco a poco Roberto, que esto van a ser en el mejor de los casos 36 o 40 horas. Pistas suaves, subidas, bajadas, trotadas, sol, pero ni mucho menos como el año pasado. En menos de tres horas ya estoy en el km 19, primer avituallamiento, no sé si voy entre los cuatro últimos, da igual. Salimos del avituallamiento de Aldeias, subida fuerte, llego a la altura de Guillermo, vamos juntos …………..15km. hasta el próximo avi vamos a llegar al anochecer y así es, además la temperatura baja de una manera brutal, la niebla nos envuelve y casi no vemos las marcas, nos dirigimos a Valle Rosim a 18 km. A medida que bajamos de altitud sube la temperatura y desaparece la niebla. Antes del tercer avi nos perdemos, no hemos entendido bien unas indicaciones de un integrante de la organización y estamos una hora peleando con la maleza en el lago…..menos mal que aparecen otros dos y cogemos el buen camino, bordeamos el lago y llegamos al avituallamiento, son las dos de la mañana. El siguiente tramo hasta Sabugueiro no tiene ningún problema, casi 7 km. En poco más de una hora. Estamos en el km. 59 y ahora viene un tramo complicado, trece km con 1.000 positivos y 500 negativos suelo complicado, a las seis amanece y tengo que parar, Guillermo continúa, yo no puedo, necesito recuperar, después de 15 minutos continuo…………bastante bien, llego a Lago Comprida y continuo hacia la primera subida a la Torre, llego a las 10 de la mañana, es la mitad de la carrera. La organización establece un puesto médico y todos los corredores pasan un control de temperatura, muy bien, hay que empezar a tomarse en serio estas carreras. Como un poco, bebo, descanso y en 15 minutos salgo para Unais. Es una bajada larga, casi 18 km de descenso, la primera parte por un pedregal paralelo a la carretera es demoledor y los 10 km restantes por asfalto me dejan machacado, no corro, si corro es posible que no pueda continuar, así es que decido hacerlo andando, tardo más pero garantizo la continuidad en la prueba, diez kilómetros de asfalto a estas alturas de la prueba pueden triturarme las piernas y la cabeza. De hecho recuerdo el último kilómetro y medio del final el otro día en la Granja de San Ildefonso, nos machacó a todos. Es increíble la diferencia entre el asfalto y la tierra, no me extraña que haya tantas lesiones en asfalto .

Llego a Unais da Serra a la una, paro media hora, el avituallamiento está en un Hotel de lujo que hay a la entrada del pueblo, impresionante, comida, bebida, camareros para atendernos, vamos una maravilla, lo que pasa es que no pega con la carrera, no lo digo como crítica, es que no pegaba, allí unos tíos hechos una piltrafa humana después de 100 km. Rodeados de bufete de boda, de todas formas ole por la organización fue todo un detalle. 

Descanso media hora, me cambio y enfilo la temida subida por el cortafuegos hacia Alvoco, esto es del km 100 al 110,la subida es dura , pero me desgasta sobre todo la bajada, ves Alvoco ahí mismo, pero el camino te aleja y te acerca varias veces, al final llego al Pueblo, nuevo avituallamiento de lujo antes de la temida subida a la Torre, he salido de Unais a las 13,30 más o menos y a las 16,00 estoy en El avi de Alvoco. Allí me encuentro con Jorge, el chico de León, se retira, no se encuentra bien, tendrá que dejar el reto de las treinta horas para la próxima vez, en la montaña no se pueden hacer planes, pero cuando la cosa no va, no va y es mejor y más prudente retirarse que forzar y acabar teniendo un problema.

Bueno vamos allá, el año pasado sufrí como nunca en esta subida de 1200 metros positivos. Fijo la mirada en el suelo y avanzo hasta el pie de la montaña, son ocho kilómetros de subida, los tres primeros suaves y los cinco siguientes son un km vertical. Así es que poco a poco, poco a poco, poco a poco……….levanto la mirada, fijo un punto y avanzo hasta el, paro, descanso unos segundos, levanto la mirada, fijo un punto y avanzo hasta el, paro, descanso unos segundos, levanto la mirada, fijo un punto y…….así poco a poco continuo subiendo…..tengo problemas, estoy a 1600 m y empiezo a tener vomitos, tengo que parar, bueno, tranquilidad, ya sabes que esto se pasa, se me acerca otro corredor, le tranquilizo y sigue, yo también continuo, lo cierto es que me resulta menos dura que el año pasado, se acaba la subida, la montaña llanea y vamos hacia la Torre…..está hecho, ahora lo peor, la bajada a Loriga. Paro un rato en el avituallamiento, la gente está echa polvo, estamos en el km 120 más o menos y 6.000 positivos, las previsiones se han destrozado, no podemos con el aliento y todavía faltan más de 40 km, diez muy complicados de bajada y  treinta y tantos relativamente fáciles pero para los que ya no quedan fuerzas y la cabeza empieza a jugar malas pasadas. 

Bueno, enfilo la bajada a Loriga, es de día, son las 19,30 a las nueve y poco anochece así es que procuro avivar para poder hacer gran parte de la bajada de día, llegamos a la zona del pantano, las piedras están mojadas, las piernas fallan, vamos una grupeta de cuatro, lentos, tenemos más miedo a caernos que ímpetu por avanzar, muy poco a poco vamos avanzando, son doce kilómetros cojoneros cojoneros, la zona es preciosa, pero la falta de fuerzas y el cansancio no nos dejan disfrutar del paisaje, llegamos a la zona de maleza, la bajada suaviza pero sigue siendo dura, por fin después de casi tres horas llegamos a Loriga, atravesamos el pueblo, hay niños en la calle, Forza, Forza……cualquier palabra de animo se agradece…….el avituallamiento un lujo, me cambio de calcetines y zapas, y bebo un poco, llevo sin comer nada prácticamente desde el inicio, el estómago me está haciendo su guerra particular como siempre, estamos agotados, según entro en el avi sale Guillermo, va bien, le veo ilusionado.

Me quedo solo, los demás han salido, pienso que les alcanzare pero ya no volveré a ver a nadie. Quedan 35 km los peores, no son ni técnicos ni difíciles, en una situación normal les haría en 4 horas más o menos, pero me llevara casi ocho, el cuerpo ya no va, ahora es la cabeza la que tira de todo, del dolor, de las ampollas, del sueño, las visiones, los pensamientos, es la cabeza la que te empuja a seguir como un zombi, el paso lento, el sueño al acecho, joder me voy a quedar dormido……………….

 

Salgo de Loriga, voy solo, sé que vienen 7 km difíciles por el sueño, el primer tramo por bosque senda trabada sube y baja, ramas, raíces, piedras……y llegas al canal, 5 km prácticamente llanos bordeando un canal, pero cuidado, a la izquierda, a un metro, en algunos tramos hay una caída de 5/6 metros, el agua baja en silencio llenando el cauce, el camino está muy deteriorado con respecto al año pasado, llego a Cabeça , aquí el año pasado paré a descansar casi una hora, pero estoy bastante bien. Es la una de la madrugada, estoy solo en el avituallamiento, los demás han salido hace poco, charlo con los voluntarios, como aguantan, que lujo de gente, que amabilidad, como nos cuidan. Pregunto qué tal la carrera, cuanta gente ha entrado, y me dicen que 15 ¿QUE?…solo 15, pero si hemos salido 65 y yo estoy entre los tres o cuatro últimos, vamos que ha habido una criba de las buenas, parece ser que se han retirado más de 20 corredores, un treinta por ciento, eso demuestra la dureza de la carrera, en los 25 km que quedan están están los otros 20/25 corredores, bueno,por delante de mí a unos minutos hay por lo menos los ocho o nueve que salieron por delante en Loriga.

 

De Cabeça a Valezim se me hace eterno, ya no hay fuerzas, la subida de 600 positivos con el desgaste acumulado se me hace eterna, es pista fácil, pero sin fuerza es un suplicio, veo figuras por todas partes, doy tumbos, creo incluso que llego a dormirme por mili segundos, tengo que dominar la mente para que no me juegue malas pasadas, dos noches sin dormir, peligroso. Pienso en la Madrid Lisboa, voy a tener dos noches sin dormir, así es que ya puedo espabilar y o lo entreno o duermo dos o tres horas la segunda noche, sino puedo tener un accidente, pero ahora estoy aquí, voy despacio, me despejo un poco, acabó la subida y bajo hacia Valezim, es cuestión de tiempo, he perdido mucho tiempo, ahora se trata de llegar. Como la mayoría, no somos pros, no estamos especialmente dotados para las ultras, sufrimos solo para llegar, siempre de los últimos, pero llenos de orgullo, somos tozudos, la mayoría, por no decir todos, trabajadores, sacando tiempo de cualquier sitio, mira Guillermo fontanero, yo en comercio, los dos autónomos, todo esto es más que un esfuerzo, llenamos las carreras para los pros, y no salimos en los periódicos y casi ni en las fotos, pero hacemos los mismos km que el primero, en más tiempo, pero lo mismo, sufrimos más, mucho más, no nos retiramos por llegar los últimos, agradecemos como nadie a los voluntarios y seguimos, seguimos para cumplir un sueño, el de los que saben que acabar es un reto.

Llego a Valezim, sigo a Lapa dos Dineiros, allí me tienen que mirar las ampollas, me ha salido una grieta en la planta del pie, entre los dedos, solo aquellos que hayan sufrido una saben lo que duele……..los últimos km ya de día son un puro sufrimiento a cada paso…….por fin Seia, bajo por el camino y atravieso el pueblo, son las siete y el pico un tordo, Blanca me espera en meta, esa es otra, nosotros nos merecemos alabanzas y respeto pero nuestras familias ¿eh? Anda que si no fuese por ellos, nos llevan, nos traen, nos colocan la ropa, limpian aguantan la chapa de la conversación………….anda que no aguantan. 

Llego a meta, comité de bienvenida, se agradece que a las siete de la mañana haya gente esperándote, medalla, fotos y abrazos.

Gracias.

 

Se acabó………….salimos pitando, es domingo y estamos de comunión de Sofía y Alicia, mis sobrinas, me toca hacer las fotos….. Y si quedan fuerzas por la tarde debería bajar a trabajar……pero no, no quedaban fuerzas, las pocas que quedaban las gasté en la comunión.

 

Gracias Seia, gracias gente de Oh Meu Deus, gracias Portugal.

Hasta el próximo año.

 

 

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